Cómo ejercer el liderazgo en tu empresa

En toda empresa debe existir un líder con cualidades que den dirección a la organización, pero ¿qué es un líder? En palabras de Eisenhower, el liderazgo es el arte de conseguir que otra persona haga algo que quieres hacer porque quiere hacerlo. En otras palabras, es influir en los demás para el logro de un objetivo.

Muchas personas creen que el liderazgo está muy ligado al carisma, sin embargo esto no necesariamente es cierto, ésta es una habilidad que puede desarrollarse. Aquí te presentamos algunos sencillos consejos para convertirte en un buen líder:

 

  • Establece quién está a cargo de qué. Esto les dará certidumbre a tus empleados acerca de sus responsabilidades y el alcance de las mismas, asimismo les dejará más claro a quien acercarse dependiendo de los requerimientos que vayan surgiendo en un proyecto.
  • Fija metas y objetivos SMART: Simples, Medibles, Alcanzables, Realistas y con un Tiempo determinado para cumplirse.
  • Establece las normas para tu empresa. Los procedimientos claros y bien documentados evitan ambigüedades y por lo tanto confusiones y malos entendidos. Asegúrate de que todos conozcan las reglas y procedimientos y que tengan acceso a ellos en cualquier momento.
  • Mantén las normas que estableciste. Establece métodos para vigilar que las normas que implementaste realmente se estén cumpliendo y sé claro acerca de las consecuencias de no cumplirlas. Sobra decir que también estas consecuencias deben cumplirse.
  • Predica con el ejemplo. No hay mejor forma de implementar algo que dando el ejemplo, el seguir tus propias reglas te dará credibilidad y disuadirá a tus empleados de buscar excepciones en beneficio propio.
  • Fomenta la disciplina. La disciplina suele ser tener connotaciones negativas ya que se relaciona con sanciones, sin embargo en este caso el mensaje de este punto son las acciones de formación que puedes tomar con tus empleados para que sean más disciplinados. Dales herramientas para mantener el control de sus actividades, fomenta el que mantengan el orden en sus proyectos con revisiones programadas y reconoce a quien tenga esta virtud.
  • Descubre lo que motiva a tus empleados. Acércate a cada uno de ellos e identifica lo que les apasiona de su trabajo, cuáles son sus objetivos personales y laborales y cuáles son sus planes de crecimiento.
  • Descubre lo que tus empleados esperan de ti. Escucha a tu gente, el mantener abiertos los canales de comunicación y tomar acciones de la retroalimentación que recibe generará confianza y un mejor ambiente de trabajo.
  • Delega de manera eficiente. Delegar responsabilidades es una manera implícita de reconocer que la persona que llevará el seguimiento de las actividades cuenta con buenas habilidades de toma de decisión, es ordenado y responsable. Identifica a los colaboradores que cuenten con esas características, reconócelos e implementa los controles necesarios para asegurarte de que las tareas se cumplen en tiempo y forma; no olvides que delegar una actividad no significa deslindarte de ella.
  • Acepta ayuda externa si es necesario. El contar con el punto de vista de otras áreas, de un consultor externo o hasta de tus mismos proveedores te puede ayudar a tener una visión más integral de la situación y tal vez hasta a generar otras soluciones que no estaban consideradas. En Enlace nuestros ejecutivos siempre están dispuestos a ayudarte, si tienes algún proyecto no dudes en acercarte a nosotros.
  • Aprende de cada proyecto. Al término de cada proyecto siempre es recomendable tener una sesión de retroalimentación con todo el equipo. Identifiquen qué se hizo bien con la intención de replicar esa práctica. De igual manera ubiquen todo aquello susceptible de mejora;  entre todo el equipo podrán encontrar la manera de mejorar el proceso para futuras ocasiones.

Por último, te dejamos esta frase de John C. Maxwell “Lo más importante del liderazgo no es lo lejos que avancemos, sino que ayudemos a los demás a avanzar”